La primera vez que oí a Nick hablar de su relación con Cristo, me conmovió hasta las lágrimas su humildad, y cambió mi forma de pensar.
Siempre estaba enfadada y estresada porque cuidé de mis padres cuando eran ancianos, sin ayuda de mis hermanos. Mi madre fue ciega durante nueve de esos años, lo que me causó mucho más estrés y rabia, porque su ceguera era tan injusta para un alma tan hermosa y bondadosa. En sus años de juventud ayudaba a cualquiera, y daba de sus muchos talentos y de su amoroso corazón. Estaba enfadada con Dios por haber permitido que se quedara ciega a causa de la atrofia del nervio óptico, pero seguí cuidando de ella y de sus necesidades diarias.
Después de ver a Nick contar su testimonio, me sentí tan humilde y avergonzado de haber estado enojado con nuestro amoroso y misericordioso Padre. Aprendí que hay una razón para todo, de las cuales algunas cosas no entendemos por qué estos desafíos les suceden a las personas que aman a Dios con todo su corazón.
A passage from God’s word comes to my mind, Proverbs 3 verses 5 to 6, Trust in the LORD with all thine heart; and lean not unto thine own understanding. In all thy ways acknowledge Him, and He shall direct thy paths.
Nick aprendió a confiar en el Señor de todo corazón, y gracias a mi humildad yo también aprendí a confiar en Él.
