«Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio».
El miedo puede llamar a tu puerta, pero no tienes por qué dejarlo entrar. Dios no te ha dado un espíritu de temor. Te ha dado poder, amor y autodisciplina. Eso significa que puedes caminar con valentía, sabiendo que el miedo no tiene la última palabra. Ríndete a Su Espíritu, que te recuerda quién eres y de quién eres.
Reciba nuestros últimos episodios y contenidos inspiradores en
por correo electrónico.