«Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana se preocupará de sus propias cosas. Basta a cada día su propio mal».
El miedo ama vivir en el mañana. Jesús dice: «No vayas allí». Hoy es donde Dios te encuentra, te fortalece y camina contigo. Deja que el mañana se preocupe por sí mismo. La gracia de Dios es para hoy.
Reciba nuestros últimos episodios y contenidos inspiradores en
por correo electrónico.