El amor sobrenatural (ágape) proviene de Dios. Nuestra capacidad para amar a los demás comienza cuando comprendemos cuán profundamente Dios nos ha amado primero. Su amor no se basa en nuestra dignidad, sino en Su naturaleza, y nos da el poder de reflejar ese amor al mundo.
Reciba nuestros últimos episodios y contenidos inspiradores en
por correo electrónico.