«Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque sus misericordias no tienen fin. Cada mañana se renuevan. Grande es tu fidelidad».
La misericordia y la compasión de Dios nunca se agotan; cada nuevo día Él nos ofrece una gracia renovada. Su fidelidad es constante, nos protege de ser vencidos y nos da esperanza para comenzar de nuevo.
Reciba nuestros últimos episodios y contenidos inspiradores en
por correo electrónico.