«En paz me acostaré y dormiré, porque solo Tú, oh Señor, me haces habitar en seguridad».
La verdadera paz es poder acostarse y descansar, no porque tus circunstancias sean perfectas, sino porque tu corazón sabe quién tiene el control. Solo Dios te hace habitar en seguridad.
Reciba nuestros últimos episodios y contenidos inspiradores en
por correo electrónico.